La selección de Argentina podría enfrentar una investigación por parte de la FIFA después de que sus jugadores exhibieran una pancarta con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» tras su victoria en la semifinal del Mundial contra Inglaterra. El incidente ocurrió después de que Argentina derrotara a Inglaterra por 2-1, asegurando su lugar en la final del torneo, donde se enfrentarán a España.
El gesto ha provocado una reacción del Gobierno británico, que ha solicitado a la FIFA que inicie una investigación. El ministro británico de Ciencia, Innovación y Tecnología, Peter Kyle, calificó la acción de los futbolistas como «totalmente inapropiada» y enfatizó que «la política debe mantenerse al margen del fútbol». Kyle expresó su esperanza de que la FIFA realice una «investigación exhaustiva», recordando que un principio fundamental de la Copa del Mundo es la separación entre política y deporte.
Reacciones al incidente
La exhibición de la pancarta, que mostraba la silueta de las Malvinas, se produjo a pesar de que las autoridades de seguridad de Estados Unidos y la FIFA habían prohibido a los aficionados ingresar al estadio de Atlanta con banderas o insignias «políticas», incluidas aquellas relacionadas con las reivindicaciones sobre las Malvinas. Esta prohibición se implementó debido a que el partido fue considerado de alto riesgo por la intensa rivalidad entre las aficiones de ambos países.
Los jugadores argentinos defendieron su acción. Leandro Paredes, una de las figuras del equipo dirigido por Lionel Scaloni, afirmó que las Malvinas «serán siempre argentinas» cuando fue consultado por la prensa. El centrocampista Giovanni Lo Celso fue quien exhibió la bandera en el campo de juego tras el pitido final. Además, varios jugadores entonaron el cántico «el que no salta es un inglés», tradicional entre los hinchas argentinos.
Lautaro Martínez, autor del segundo gol contra Inglaterra, señaló que, aunque la guerra de Malvinas ocurrió «hace muchísimos años», este no era «un partido más» para el equipo capitaneado por Lionel Messi. Reconoció que, a pesar de los esfuerzos por dejar de lado la ansiedad y lo generado fuera del campo, para ellos «no era un partido igual a los demás», sino «un partido especial».
Contexto y declaraciones oficiales
En los días previos al encuentro, en Argentina se intensificaron las discusiones públicas sobre el significado simbólico del partido contra Inglaterra, más allá de lo deportivo. Las Islas Malvinas han estado bajo soberanía británica desde 1833, y Argentina continúa reclamando su retorno, lo que llevó a un conflicto bélico entre ambos países en 1982.
La vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, también respaldó la exhibición de la bandera por parte de los jugadores, declarando en redes sociales: «¡Las Malvinas son argentinas! Prohibieron llevarlas a la cancha y se olvidaron que las llevamos en la sangre y el corazón». Por otro lado, el presidente de Argentina, Javier Milei, al ser consultado sobre la victoria frente a la selección inglesa, pidió no vincular el resultado deportivo con la cuestión de las Islas Malvinas.
La FIFA había prohibido la exhibición de la pancarta, y su incumplimiento podría acarrear una multa para la federación argentina. La semifinal se disputó el miércoles, con la victoria de Argentina por 2-1.
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Source: mundodeportivo.com