El Balón de Alsacia, un puerto histórico en el Tour de Francia, vuelve a ser protagonista en la edición de 2026. Este puerto, que fue clave en la construcción de la leyenda de la carrera hace 121 años, será el punto decisivo de la decimotercera etapa. La etapa, que se disputará entre Dole y Belfort, es la más larga de esta edición con 205,8 kilómetros.
La presencia del Balón de Alsacia no se limitará a esta etapa, ya que reaparecerá al día siguiente, en la segunda jornada por los Vosgos. Este doble homenaje a la montaña subraya su importancia en la historia del Tour, ya que cambió el rumbo de la prueba de forma permanente.
Un puerto con historia
Situado a 1.173 metros sobre el nivel del mar, el Balón de Alsacia fue una iniciativa personal de Henri Desgrange, el creador del Tour. En un momento en que la carrera enfrentaba controversias y dificultades para conectar con el público, Desgrange apostó por incluir esta montaña. En aquella época, las carreteras eran empedradas y las bicicletas carecían de cambios de marcha, lo que hacía el desafío aún mayor. La región de Alsacia, que entonces formaba parte de Lorena y estaba bajo dominio alemán, se convirtió en un símbolo importante para el Tour.
El 11 de julio de 1905, René Pottier se convirtió en el primer corredor en coronar un puerto del Tour en solitario. Su hazaña dejó una marca profunda y abrió el camino para la inclusión de los Pirineos en 1910 y, posteriormente, los Alpes. Aquella primera etapa entre Nancy y Besançon tuvo un impacto tan significativo que la montaña se estableció como un elemento permanente en el recorrido de la carrera francesa.
El Balón de Alsacia, también conocido como Ballon d’Alsace, es el punto más alto de los Vosgos del sur y ofrece vistas al valle del Rin y la Selva Negra. Su ascenso en 1905 marcó el inicio de las etapas de alta montaña en el Tour de Francia, un concepto que hoy domina las clasificaciones generales de las grandes vueltas. La inclusión de este puerto en la frontera franco-alemana también tuvo un significado geopolítico, ya que las regiones de Alsacia y Lorena estaban en disputa entre ambas naciones en ese momento.

Detalles de la decimotercera etapa
En esta edición de 2026, el Balón de Alsacia se presenta como un desafío en una jornada que, en sus primeros 150 kilómetros, es mayormente llana. El principal punto de interés en esta sección es el sprint intermedio, ubicado en el kilómetro 137,8. La orografía de la carrera cambia en el Col des Croix, un puerto de tercera categoría situado a 48,4 kilómetros de la meta. Desde allí, el recorrido asciende directamente hacia el pie del coloso de los Vosgos.
El Balón de Alsacia tiene una longitud de 8,9 kilómetros con una pendiente media del 6,9 % y está clasificado como subida de primera categoría. Sus rampas mantienen una dificultad constante, con tramos que alcanzan el 7,5 % sin descansos. La cima se encuentra a 29,9 kilómetros de Belfort, una distancia que podría favorecer tanto a escapadas de corredores resistentes como a movimientos entre los aspirantes a la clasificación general. La etapa acumula un desnivel de 2.400 metros, con salida programada a las 13:20 horas (11:20 GMT) y llegada prevista a las 17:59 (15:59 GMT).
Tras la etapa con llegada en Belfort, el Tour continuará con una segunda jornada en los Vosgos, que ofrecerá más desafíos montañosos. En la cima del Balón de Alsacia, una placa conmemora a René Pottier, el pionero que ascendió en solitario y mostró al Tour el camino hacia la montaña. Pottier, a pesar de no ganar la edición de 1905, se hizo con el Tour al año siguiente.
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Source: marca.com