El futuro inmediato de la selección española
Tras un reciente éxito, la selección española de fútbol se prepara para nuevos desafíos. El seleccionador Luis de la Fuente, acompañado de su equipo técnico, compartió sus perspectivas en una sala de prensa en Nueva York. De la Fuente mencionó que uno de sus jugadores, con quien ha trabajado por muchos años, le preguntó qué más les quedaba por ganar. La respuesta del técnico fue clara: el objetivo es ganar el próximo partido, programado para septiembre.
Este próximo encuentro marca el inicio de la Liga de Naciones. La selección jugará el 26 de septiembre en Wembley, Londres, contra Inglaterra. En su grupo también se encuentran la República Checa y Croacia. España tiene previstos cuatro partidos en septiembre y dos en noviembre como parte de la fase de clasificación de este torneo, que ganó en 2023 y en el que fue subcampeona en 2025 tras perder la final por penaltis.
El equipo, que actualmente ostenta los títulos de campeón de Europa y del mundo, demostró su capacidad en Estados Unidos. La expectativa era que compitieran por el título, y lo lograron. El verdadero éxito del torneo, más allá de la victoria, fue que España compitió hasta posicionarse entre los cuatro mejores y finalmente se convirtió en la mejor. No se esperan grandes cambios en la estructura del equipo, y la continuidad es la clave.
Análisis por líneas del equipo
En la portería, el futuro parece asegurado para los próximos dos años. Unai Simón, de 29 años, David Raya, de 30 años, y Joan García, de 25 años, ofrecen garantías. La continuidad de Simón a su nivel actual o el progreso de García en el Barça sugieren que no habrá grandes debates en esta posición.
La defensa mantendrá su base, aunque es posible que haya algunos movimientos, como los dos cambios que se vieron entre la pasada Eurocopa y el reciente Mundial. Dani Carvajal, quien se perdió el Mundial por lesión, y Robin Le Normand, quien perdió su puesto ante jugadores como Pau Cubarsí o Marc Pubill, son ejemplos de estos cambios. Jugadores como Pedro Porro, de 26 años, Cubarsí, de 19 años, y Marc Cucurella, de 27 años, se proyectan para estar presentes en el próximo gran torneo en Reino Unido e Irlanda. La situación de Aymeric Laporte, de 32 años, con un rendimiento notable en el último torneo, se mantiene en observación debido a su edad. Otros nombres como Pubill, Eric García, Alex Grimaldo, Dean Huijsen y Cristhian Mosquera, este último del Arsenal, podrían aparecer o regresar, especialmente Mosquera, quien puede desempeñarse como lateral derecho y central.
El centro del campo también muestra estabilidad para los próximos dos años. Los más experimentados, Rodri, Mikel Merino y Fabián Ruiz, todos de 30 años, se complementan con talentos más jóvenes como Pedri, de 23 años, Gavi, de 21 años, Dani Olmo, de 28 años, Martín Zubimendi, de 27 años, y Fermín López, de 23 años, quien fue una baja significativa. No se anticipan problemas en la continuidad de este grupo, ya que todos están familiarizados con el sistema de juego. Aunque se espera la incorporación de nuevos jugadores, la base actual es sólida.
En la delantera, la situación es similar. Mikel Oyarzabal, de 29 años, es el delantero centro titular, y su edad no es motivo de preocupación. Nico Williams, de 24 años, y Lamine Yamal, de 19 años, representan el futuro. Otros nombres como Álex Baena, de 24 años, Víctor Muñoz, de 22 años, y Yeremy Pino, de 23 años, también son parte de la proyección. Futuros talentos como Jan Virgili del Mallorca y Alberto Moleiro del Villarreal son considerados, y picos de forma podrían traer de vuelta a jugadores como Pablo Fornals o Marco Asensio. La búsqueda de un delantero que complemente o sustituya a Oyarzabal continúa.
El cuerpo técnico, liderado por Luis de la Fuente, se mantendrá sin cambios. De la Fuente renovó su contrato hasta después de la Eurocopa 2028. Su gestión ha sido reforzada por el desempeño en el Mundial, y no hay debate en torno a su figura como seleccionador.
Desafíos históricos y el futuro en 2030
El reciente éxito de la selección española le otorga un lugar destacado en la historia del fútbol y la posiciona para afrontar desafíos aún mayores. Uno de los retos es unirse al selecto grupo de equipos que han ganado dos Copas del Mundo consecutivas. Solo la Italia de los años treinta, con figuras como Giuseppe Meazza, logró esta hazaña en 1934 y 1938. Posteriormente, la Brasil de Pelé, con jugadores como Garrincha y Vavá, consiguió los títulos en 1958 y 1962. En 1958, Pelé tenía 17 años cuando llevó a su selección a la cima del fútbol mundial.

Otro desafío importante para la selección española es intentar ganar el torneo como anfitrión. Desde que la Francia de Zinedine Zidane ganó la Copa del Mundo en 1998, ningún país anfitrión ha vuelto a conquistar el torneo en casa. Este hecho ha generado la idea de una ‘maldición’ para las selecciones anfitrionas en el siglo XXI. Sin embargo, en la historia del torneo, ser anfitrión ha representado una ventaja en varias ocasiones. Uruguay en 1930, Italia en 1934, Inglaterra en 1966, Alemania Federal en 1974, Argentina en 1978 y Francia en 1998 lograron el título en casa.

El Mundial de 2030, con España como parte organizadora junto a Portugal y Marruecos, ofrecerá a la selección la oportunidad de defender su título y, al mismo tiempo, intentar romper esta tendencia. La dificultad de estos retos es considerable, ya que la historia muestra que solo un grupo selecto de equipos ha logrado tales hazañas. Sin embargo, el actual grupo de jugadores ha demostrado su capacidad para enfrentar desafíos.
El seleccionador Luis de la Fuente se mostró sereno y tranquilo en la sala de prensa del MetLife en Nueva York.
Read Also
Source: elmundo.es