Jasper Philipsen obtuvo su primera victoria en la actual edición del Tour de Francia en la etapa 17, que se disputó entre Chambéry y Voiron. La jornada, de 174.7 kilómetros, estuvo marcada por un ritmo frenético y múltiples ataques, transformándose en una etapa más propia de una clásica que de una oportunidad para los velocistas.
La etapa comenzó con una declaración de intenciones por parte de Baptiste Veistroffer, y los primeros 60 kilómetros, con varias cotas, provocaron que el pelotón se fragmentara. Corredores como Quinn Simmons, Mathieu van der Poel, Egan Bernal y Pablo Castrillo estuvieron activos en los movimientos iniciales. Incluso algunos de los favoritos de la clasificación general, como Tadej Pogacar, Remco Evenepoel, Paul Seixas y Juan Ayuso, se vieron implicados en un corte, mientras que Isaac del Toro quedó rezagado. Sin embargo, los ciclistas de la general finalmente redujeron el ritmo, permitiendo que la carrera se reenfocara en otros protagonistas.
Una etapa de ataques y persecuciones
Un grupo de alto nivel se formó en la delantera, incluyendo a Van der Poel, Simmons, Mohoric, Bernal, Hindley, Benoot, Stuyven, Tarling y Castrillo. La dinámica de este grupo, con múltiples ciclistas capaces de ganar, generó incertidumbre sobre quién asumiría el liderazgo para trabajar en conjunto.
Fue entonces cuando Mads Pedersen, vistiendo el maillot verde, lanzó un ataque desde el pelotón, cerrando la brecha con la fuga. Su llegada alteró la situación en la cabeza de carrera, y el danés se lanzó a por los puntos del esprint intermedio, con el objetivo de proteger su liderato en la clasificación de la regularidad. Pedersen convirtió la etapa en su terreno, demostrando una gran exhibición de fuerza mental y física para asegurar los 25 puntos del esprint intermedio.
Mientras tanto, Jasper Stuyven decidió emprender su propia aventura a 23 kilómetros de Voiron. El belga atacó sin esperar permiso, buscando escapar del grupo perseguidor. Logró abrir una ventaja que llegó a ser de 44 segundos, pero la falta de acuerdo entre los perseguidores y el trabajo de los equipos de los velocistas redujeron progresivamente su margen. Stuyven entró en los últimos cinco kilómetros con solo diez segundos de ventaja.

El desenlace en Voiron
A cuatro kilómetros de la meta, Pablo Castrillo intentó sorprender con un ataque desde el grupo perseguidor. Este movimiento intensificó la persecución, y un kilómetro después, la aventura de Stuyven llegó a su fin al ser alcanzado por sus perseguidores. La cabeza de carrera se unificó nuevamente, aunque la calma no duró mucho.
En el último kilómetro, Josh Tarling lanzó el último desafío, intentando aprovechar las dudas antes de que los velocistas pudieran organizarse. Sin embargo, su margen era demasiado pequeño. Philipsen, que había resistido los ataques y conservado sus fuerzas, encontró su momento y arrancó con potencia. Su aceleración neutralizó el intento de Tarling, superó la resistencia de Pedersen y puso orden en el caos de la etapa.
La victoria de Philipsen en Voiron fue el resultado de sobrevivir a una jornada ingobernable, confirmando su capacidad para ganar incluso cuando la carretera no ofrece un esprint convencional. Con este triunfo, el corredor de Alpecin ha acortado la distancia en la clasificación del maillot verde, situándose a solo siete puntos de Mads Pedersen.

La etapa 17, que se preveía como una última oportunidad para los velocistas, se convirtió en una clásica en pleno julio, con Philipsen emergiendo como el más rápido y uno de los pocos capaces de superar las múltiples batallas que se libraron durante la jornada.
Read Also
- La princesa Leonor bromea con Ferran Torres tras el gol de la victoria en el Mundial
- Los detalles ocultos del gol de Ferran Torres en la final del Mundial
- Chambéry a Voiron: la etapa 17 del Tour de Francia 2026 presenta un recorrido de media montaña
- Illa responde a la negativa de los futbolistas catalanes a un homenaje
Source: marca.com