La Selección Mexicana ha logrado un hito histórico al clasificar a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 con un registro perfecto en la fase de grupos. El equipo, dirigido por Javier Aguirre, ganó sus tres partidos sin conceder goles, culminando esta racha con una victoria por 3-0 sobre la República Checa en el Estadio Azteca de la Ciudad de México.
Este resultado marca la primera vez en la historia de los Mundiales que México avanza con un pleno de victorias en la fase de grupos. La confianza del equipo es alta de cara a los dieciseisavos de final, donde esperan a un tercer clasificado de otro grupo.
Rotaciones estratégicas y dominio en el campo
Para el encuentro contra la República Checa, Javier Aguirre realizó varias modificaciones en la alineación, buscando dar descanso a algunos titulares y probar nuevas opciones. En la defensa, ingresaron Mateo Chávez, César Montes e Israel Reyes. En el mediocampo, el juvenil Gilberto Mora tomó las riendas, mientras que Guillermo Martínez asumió la responsabilidad en la delantera en lugar de Raúl Jiménez.
Por su parte, la República Checa, necesitada de una victoria para mantener sus esperanzas en el torneo, también hizo cambios significativos. El técnico Miroslav Koubek incluyó a David Douděra por la banda y sorprendentemente dejó en el banquillo a su goleador Patrik Schick, dando entrada al joven Denis Višinský en busca de mayor movilidad y presión alta.
El partido comenzó con una intensa batalla por la posesión del balón en el mediocampo. México intentó imponer su ritmo, pero la defensa checa se mostró sólida, dificultando las aproximaciones al área rival. La República Checa, por su parte, generó peligro con una presión alta y transiciones rápidas, destacando un disparo de Denis Višinský que rozó el poste. El portero mexicano, Rangel, tuvo que intervenir en varias ocasiones ante remates de larga distancia de Višinský y Michal Sadílek.
Antes del descanso, México comenzó a generar oportunidades. Israel Reyes intentó una chilena tras un tiro libre de Roberto Alvarado, y Erick Sánchez realizó un potente remate que fue contenido por el portero checo Matěj Kovář. Roberto Alvarado y Julián Quiñones también tuvieron sus chances, pero el primer tiempo finalizó sin goles.
Goles y momentos históricos
En la segunda mitad, el equipo mexicano salió con mayor determinación y su dominio se tradujo en goles. Al minuto 55, Luis Romo recuperó un balón y asistió a Mateo Chávez, quien con un disparo cruzado marcó el primer gol del partido, desatando la euforia en el Estadio Azteca. Este fue el primer gol de Mateo Chávez con la selección absoluta.

Poco después, al minuto 61, Gilberto Mora filtró un pase para Jorge Sánchez. Una confusión en la salida del portero Kovář y un contacto de Coufal con el jugador mexicano en el suelo, dejó el balón para Julián Quiñones, quien empujó el balón para aumentar la ventaja.
El partido también fue escenario de un momento histórico con el ingreso de Guillermo Ochoa al minuto 78. Con esta participación, Ochoa se convirtió oficialmente en el tercer futbolista en formar parte de seis Copas del Mundo, uniéndose a figuras como Cristiano Ronaldo y Lionel Messi. La afición del Estadio Azteca recibió al portero con una gran ovación.

En el tiempo de reposición, la fiesta mexicana se completó con el tercer gol. Tras una intervención de Kovář, Roberto Alvarado rescató el balón y asistió a Álvaro Fidalgo, quien había ingresado hacía pocos minutos y selló el marcador con un remate perfecto con la pierna derecha, poniendo el 3-0 definitivo. La República Checa intentó reaccionar, pero sus ataques no tuvieron éxito, y Tomás Souček tuvo que abandonar el campo por una lesión accidental.
Con esta victoria, México asegura su pase a la siguiente fase con un desempeño impecable en la fase de grupos, acumulando nueve puntos y seis goles a favor, sin recibir ninguno en contra.
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Source: marca.com