Jude Bellingham fue una figura central en la victoria de Inglaterra sobre Noruega, un partido que aseguró el pase de los ingleses a las semifinales. El encuentro, disputado en Miami, vio a Bellingham anotar los dos goles de su equipo, lo que le valió ser nombrado el mejor jugador del partido. Esta actuación se suma a su doblete anterior en los octavos de final contra México.
El mediocentro expresó su alegría tras el partido, calificando el pase a semifinales como «increíble» y un «día muy especial» para Inglaterra. Bellingham manifestó su confianza en sí mismo y la satisfacción de ver el impacto de su juego en el equipo. Comentó que, a pesar de las indicaciones de su madre sobre su comportamiento en el campo, encontrar el equilibrio adecuado con los árbitros que saben escuchar es excelente.
El desafío noruego y la respuesta inglesa
Noruega, que alcanzaba por primera vez los cuartos de final de una Copa del Mundo, se enfrentó a una Inglaterra decidida. El equipo noruego, capitaneado por Haaland, había superado rondas previas, pero no pudo contener la ofensiva inglesa. El técnico de Inglaterra, Tuchel, realizó ajustes en su alineación, reubicando a Konsa en el lateral derecho y dando entrada a Stones en la zaga central, además de recuperar a Madueke como extremo.
El partido comenzó con Inglaterra buscando tomar la iniciativa, aunque sin exponerse demasiado. Noruega, por su parte, adoptó un bloque defensivo medio, con Odegaard organizando la estructura y Haaland presionando en ataque. El calor en Miami afectó a ambos equipos, llevando a Inglaterra a ceder la iniciativa en algunos momentos para conservar energía.
A pesar de la presión inglesa, Noruega logró adelantarse en el marcador. Tras un aviso de Haaland con un cabezazo, Schjelderup conectó un centro-chut que se coló en la portería tras tocar en el palo. La acción generó dudas en el equipo inglés, y Sorloth estuvo cerca de ampliar la ventaja en un contraataque, pero no pudo concretar.
Reacción y remontada de Inglaterra
Justo antes del descanso, Bellingham recibió un pase de Gordon, se deshizo de Heggem y cruzó el balón ante Nyland para igualar el marcador. Este gol, anotado en tiempo de descuento de la primera parte, fue crucial para Inglaterra, aunque hubo una reclamación sobre un posible toque del balón con un cable de cámara al inicio de la jugada. Poco antes, un gol de Kane había sido anulado por fuera de juego.
Tras el empate, Tuchel realizó un doble cambio, introduciendo a Saka por Madueke y a Eberechi Eze por Rice, quien había estado enfermo los días previos al encuentro. Eze se posicionó a la misma altura que Bellingham, dejando a Anderson como único pivote en el centro del campo.
Noruega continuó generando peligro, con Pickford interviniendo en varias ocasiones y Ajer estrellando un balón en el larguero. Sin embargo, Inglaterra también tuvo sus oportunidades, con Aursnes salvando un envío de Saka. Finalmente, tras un disparo de Rogers y un rechace, Bellingham fue el más rápido para darle la vuelta al marcador con su segundo gol.
El partido se extendió a la prórroga, donde Noruega, en un intento desesperado, afrontó la segunda parte sin Haaland, mientras que Tuchel introdujo a Burn para reforzar la defensa. A pesar de los esfuerzos noruegos, Inglaterra mantuvo su ventaja y aseguró su lugar en las semifinales.
Declaraciones de Bellingham y el camino a semifinales
En sus declaraciones posteriores al partido, Jude Bellingham reiteró la importancia de la victoria para su país. Su doblete no solo selló el triunfo, sino que también demostró su capacidad para influir en momentos clave del juego. La actuación de Bellingham fue fundamental para que Inglaterra alcanzara las semifinales por cuarta vez en su historia, manteniendo vivo el objetivo de levantar el título.
La estrategia de Tuchel, con sus cambios y ajustes tácticos, fue clave para la remontada inglesa. A pesar de las dificultades presentadas por Noruega, especialmente por la presencia de jugadores como Haaland y Schjelderup, Inglaterra logró imponerse. El equipo inglés ahora se prepara para la siguiente fase del torneo.
El partido en Miami fue un claro ejemplo de la resiliencia de Inglaterra, que supo reaccionar ante la adversidad y asegurar una victoria importante. La contribución de Bellingham en este encuentro fue decisiva para el avance de su selección.
Read Also
Source: abc.es