La selección argentina ha asegurado su lugar en la final del Mundial, donde se enfrentará a España, tras una victoria emocional y futbolística contra Inglaterra en Atlanta. El equipo albiceleste logró remontar el marcador después de que Inglaterra se adelantara, con goles decisivos de Enzo Fernández y Lautaro Martínez en los minutos finales del partido.
El encuentro, disputado 40 años después del histórico partido en el Estadio Azteca, estuvo cargado de simbolismo y una intensa batalla psicológica. Las canciones de la afición argentina, que evocaban recuerdos de Diego Maradona y las Malvinas, resonaron en el estadio, añadiendo una capa emocional al enfrentamiento.
Un duelo de alta intensidad
Desde el inicio, el partido se caracterizó por su alta intensidad y un juego físico. El árbitro Elfath sancionó 19 faltas solo en la primera mitad, reflejando la naturaleza combativa del encuentro. Ambos equipos mostraron una gran determinación, con choques y empujones que evidenciaban la importancia del duelo.
El técnico argentino, Lionel Scaloni, había enfatizado antes del partido que se trataba de un encuentro de fútbol, pero la selección salió al campo con una carga emocional palpable. La agresividad con la que cantaron el himno nacional fue un indicio de su enfoque, buscando cortar el ritmo inglés y ejercer presión sobre el equipo de Thomas Tuchel.
Giuliano Simeone, quien fue titular por primera vez en el Mundial, ejemplificó esta intensidad, cometiendo cinco faltas antes del descanso. Su actuación reflejó la petición de Scaloni de aportar energía y presión en el mediocampo, una estrategia clave para contrarrestar el juego inglés.
La remontada argentina
A pesar de la intensidad inicial, la primera parte careció de ocasiones claras para ambos equipos. Un disparo de Enzo Fernández desde lejos fue la única oportunidad destacada para Argentina. Inglaterra, por su parte, aunque mostró una idea más concreta en ataque, tampoco logró generar peligro real antes del descanso.
La segunda mitad vio un cambio en el desarrollo del juego, con ambos equipos enfocándose más en el fútbol. Julián Álvarez realizó el primer tiro a puerta del partido en los primeros compases de la segunda parte, aunque Jordan Pickford logró desviar el disparo. Inglaterra comenzó a crecer en el partido, con Harry Kane como su principal referente ofensivo.
El primer gol del partido llegó para Inglaterra, con Gordon anotando tras una jugada que involucró a Rice y Rogers. Este gol silenció momentáneamente a la afición argentina en Atlanta. Sin embargo, la reacción de Argentina no se hizo esperar, impulsada por la figura de Lionel Messi.
Messi, actuando como el cerebro del ataque argentino, comenzó a distribuir balones desde la derecha. A pesar de no tener la misma chispa de antaño, su calidad fue fundamental. Uno de sus centros fue rematado por Nico González, pero Pickford realizó una parada destacada. La entrada de Rodrigo De Paul también contribuyó a la mejora del juego argentino.
Argentina intensificó su ataque en el tramo final del partido. Messi asistió a Enzo Fernández para el gol del empate y luego envió un centro preciso a Lautaro Martínez, quien anotó el gol de la victoria en el minuto 93. Este resultado, 1-2, es el mismo que se dio hace 40 años en el Azteca, un hecho que la afición argentina celebró con cánticos.
Las redes sociales señalan a Tuchel
La derrota de Inglaterra y la remontada argentina generaron una fuerte reacción en las redes sociales, donde el técnico inglés, Thomas Tuchel, fue señalado como uno de los principales responsables. La decisión de Tuchel de encerrar a su equipo y sustituir a su goleador, Anthony Gordon, por Konsa para reforzar la defensa, fue ampliamente criticada.
Este planteamiento defensivo, a falta de 18 minutos más el descuento, no resultó como esperaba, permitiendo a Argentina remontar el partido y asegurar su pase a la final. Las críticas sugieren que Tuchel, quien llegó a la selección inglesa para aportar un enfoque diferente al de la era de Gareth Southgate, repitió errores de un juego considerado flojo.
La eliminación de Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026 se atribuye, según los comentarios en línea, a la «cobardía» de su entrenador. La victoria de Argentina en Atlanta, con la remontada en los minutos finales, ha sido un momento clave en el torneo.

Argentina se enfrentará a España en la final del Mundial, un partido que ya genera gran expectación.
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Source: elmundo.es